PUENTING

Hace dos años, un amigo de Lima me mostró su video donde se lanzó de un puente, o mejor dicho, lo aventaron. En ese mismo instante dije que yo también lo haría. Luego de un año, recordé aquella afirmación, sin embargo, dije: “Ahora ya no la hago. ¡tengo familias que mantener!”

Tal vez antes no tenía mucho que dejar en este mundo, pero hace un año sí. Me parece que me estaba aferrando a lo material, que me daba miedo perder lo que tenía. Esta actitud no me hacía sentir para nada orgulloso. Pues bien, pasado los meses dije no puedo vivir con este miedo, tengo que sacármelo de encima. Tengo que ser como el Dante que logró todo arriesgándolo todo. Sin miedo a nada. Sin aferrarse a nada. Es por eso que hice el viaje a Ecuador, donde no me iba a guardar nada.

Llegué a Quito y me informaron de muchos lugares de aventura, donde se hacía canoping, bollas, puénting y otras aventuras. Yo iba por el puénting aunque terminé haciendo varias actividades.

El primer reto fue saltar sin arnés a una cascada de 15 metros. Me esperaba agua muy helada. Se le llama Salto de fe. Tan solo un paso y fue muy difícil, bastante difícil. Casi no la hago! JAJAJAJ Pero dije, vas a regresar a Perú y te vas a sentir un perdedor, entonces no sé en qué momento salté. Fue lo más difícil que he hecho en la vida. Todo un acontecimiento!!

Esto fue en Baños de agua santa, Ecuador. Al siguiente día fuimos por el puénting pero no había. Dentro de mi dije: “es el destino que no quiere que lo haga”. Regresé a Quito, son 3 horas de viaje y yo odio el viaje por carretera. Aun así, dos semanas después regresé solo para hacer el puénting.

¡¡Fue bastante difícil ya que era un abismo de 100 metros, mucho frío!!

Me subí una vez a la plataforma de lanzamiento y no pude hacerlo, el guía estaba a punto de empujarme y le dije, muy seriamente, no me empujes, yo me lanzaré solo pero ahora me voy a bajar y cuando vuelva a subir lo haré en una. Y me dijo está bien, entonces bajé, nuevamente fui consciente de que nadie se había muerto por hacer eso, que estaba seguro.

Aun así, fue muy difícil la decisión. Pensé voy a ser millonario a cualquier costa, subí rápido y me lancé, no dejé tiempo para que mi fotógrafa que estaba en la parte de abajo pueda grabar. No me importó. Durante la caída, que fue eterna, no grité. Una vez que toqué fondo grité: “sí pude, carajo, SÍ PUDE”. Y es lo que siempre grito, porque así soy, muchas veces no puedo a la primera, muchas veces me demoro, ¡Pero siempre lo termino logrando!

Si te ha gustado este escrito por favor compártelo en tus REDES SOCIALES y SÍGUENOS. Gracias por leerme y me podrías apoyar bastante etiquetándome o mencionándome en tu Storie de INSTAGRAM, la cual responderé personalmente de forma gustosa.

TE GUSTÓ ESTE POST?

Share on facebook
Compartir en Facebook
Share on whatsapp
Compartir en Whatsapp

Deja un comentario

José Pardo 223 Piso 10 MIRAFLORES, LIMA - PERÚ
© 2020 DANTE VÁSQUEZ TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS